¿Alguna vez te has preguntado sobre las fuerzas más profundas que moldean nuestra existencia? En la sabiduría gnóstica, estas energías se personifican en un concepto fascinante: Las Dos Marías. No hablamos de figuras religiosas comunes, sino de la dualidad intrínseca de la energía serpiente, que tanto puede elevarnos a las cumbres espirituales como precipitarnos a los abismos. ¿Estás listo para desentrañar este misterio?

Dos serpientes, una blanca ascendiendo por una columna y otra negra descendiendo hacia un abismo, simbolizando dualidad.

El Dualismo de la Energía Serpiente

Imagina dos corrientes vitales, dos serpientes míticas. Una asciende por el canal medular, portando la luz y la sabiduría. Esta es la energía de la Magia Blanca, la que el Mago Blanco cultiva al no derramar el semen, transmutando su potencia sexual en creatividad espiritual. Es la Virgen, pura y ascendente.

La otra serpiente, en cambio, desciende desde el coxis hacia los infiernos atómicos de la Naturaleza. Esta es la energía de la Magia Negra, la que el Mago Negro abraza al derramar el semen. Es la Santa María de la Magia Negra, la de la brujería y los senderos oscuros. He aquí, la esencia de Las Dos Marías: la faceta blanca y la negra de una misma fuerza.

La polaridad es palpable: los Magos Blancos aborrecen a esta Santa María negra, mientras que los Magos Negros detestan mortalmente a la Virgen María Blanca. Si te atreves a nombrar a la Virgen en ciertos círculos, ¡prepárate para la reacción de los temerosos! Es un campo de batalla energético, y el iniciado en la Gran Obra debe luchar fieramente contra los adeptos de la Santa María oscura.

La Lucha por la Regeneración Consciente

Un camino bifurcado con símbolos de luz y oscuridad, representando la elección entre regeneración consciente y caída.

Las fuerzas creadoras son tríplices: masculinas, femeninas y neutras, fluyendo naturalmente de arriba hacia abajo. Pero si anhelas la regeneración, necesitas un cambio radical. Debes invertir este movimiento, haciendo que estas energías creadoras retornen hacia adentro y hacia arriba. ¡Esto va en contra de los intereses de la propia Naturaleza y sus guardianes sombríos!

Cuando intentas esta hazaña, los tenebrosos se sienten ofendidos y te atacarán sin piedad. Especialmente peligrosas son las Damas Adeptos de la mano negra, que te asaltan sexualmente para descargarte, a menudo durante el sueño. ¿Te suenan las poluciones nocturnas? El estudiante sueña con mujeres hermosas que lo seducen para impedir el ascenso del fuego sagrado por el canal medular. Es una táctica antigua y efectiva para detener el despertar de tu serpiente interior.

Mientras los tenebrosos adoran en el abismo a su Santa María, cantándole versos de maligna sublimidad, los Magos Blancos elevan su reverencia a la Virgen, esa Serpiente de Fuego que sube por el canal medular. Es en ella donde apoyan su cabeza, como un niño en los brazos de su Madre Adorable, buscando protección y guía en su camino espiritual.

El Velo de las Iniciaciones: Blanco y Negro

En la India, se adora a Kali, la Divina Madre Kundalini, pero también se le venera en su aspecto negro y fatal. Esto nos recuerda una vez más a Las Dos Marías: la luminosa y la sombría. Piensa en las dos serpientes de cobre que sanaron a los israelitas en el desierto y en la serpiente tentadora del Edén. Ambos son símbolos de una misma fuerza, manifestada de forma dual.

Existen iniciaciones blancas e iniciaciones negras, templos de luz y templos de tinieblas. Todos los grados y senderos se fundamentan en la energía de la Serpiente. Cuando asciende, nos convertimos en ángeles; cuando desciende, lamentablemente, nos convertimos en diablos.

Para ilustrarlo, compartiremos una investigación sobre una iniciación negra. El aspirante, mientras dormía, fue sacado de su cuerpo físico. Una fiesta de demonios se celebraba en una calle, todos en Cuerpo Astral. Este neófito practicaba Magia Sexual negativa, con derrame del semen, progresando en la ciencia de los demonios. Los asistentes, vestidos con túnicas negras, celebraron un verdadero aquelarre. Terminada la orgía, los Adeptos de la mano izquierda lo llevaron a un templo amarillo, un antro de Magia Negra. Desde fuera, parecía una humilde capilla, pero dentro era un palacio magnífico, con corredores donde transitaban los tenebrosos. Los adeptos de la sombra felicitaron al candidato por sus oscuros triunfos, y era horrible ver a los Adeptos de Santa María. El candidato se sentía en su ambiente, con rabos de diablos en aquellos fantasmas astrales.

Un sacerdote del abismo pronunció un sermón, un fantasma que, aunque de buenas intenciones, estaba fatalmente perdido. Juró fidelidad a su religión, y la multitud aplaudió su largo discurso. Al agasajado, por haber despertado la Kundalini negativamente, se le marcó con un sello triangular de líneas negras y grises, que fue puesto al fuego y grabado bajo el pulmón izquierdo. Un nombre fatal fue inscrito con letras negras en su antebrazo izquierdo. Luego, fue conducido ante una estatua de belleza maligna que simbolizaba la diosa negra, el reino de esta particular Santa María. Sentado al estilo Anagarika, con las manos en la cintura, se concentró en la diosa fatal. Tras todo esto, el tenebroso regresó a su cuerpo físico, feliz de su “triunfo”. Hasta aquí nuestra investigación sobre las iniciaciones del abismo.

Un iniciado en lucha contra figuras oscuras, simbolizando tentaciones y pruebas espirituales en el sueño.

Tu Elección: El Camino del Superhombre

Aquellos que siguen el camino del Matrimonio Perfecto deben estar en guardia. Los tenebrosos intentarán apartarte del Real Camino para hacerte miembro de la Logia Negra, invitándote al banquete de los demonios. La lucha es ardua: cerebro contra sexo, sexo contra cerebro, y lo más doloroso, ¡corazón contra corazón!

Necesitamos crucificar todo afecto humano, abandonar la pasión carnal. Es dificilísimo; el pasado grita, clama, llora, suplica… ¡es un dolor terrible! Pero el Superhombre no surge de la evolución mecánica de la Naturaleza. Él es el resultado de una tremenda Revolución de la Conciencia. Debemos luchar contra la Naturaleza y contra la sombra de la Naturaleza misma para trascender estas dos facetas de la energía universal.