¿Alguna vez has sentido que la vida pasa como en un sueño, y que, a pesar de estar «despierto», algo esencial se te escapa? La verdad, aunque pueda sonar un poco cruda, es que la mayoría de la humanidad vive con la Conciencia dormida. Andamos, trabajamos y hasta amamos sumergidos en una especie de sonambulismo. Cuando esta realidad cala hondo, surge una necesidad imperiosa: la del despertar de la Conciencia. Queremos, necesitamos, ver y vivir la vida con total lucidez. Pero, ¿cómo se logra esto?

Persona somnolienta entre multitud en trance, simbolizando la fascinación.

La Fascinación: El Velo que Adormece el Alma

El principal culpable de este sueño profundo es algo tan común y sutil como la fascinación. Estamos fascinados por todo lo que nos rodea: el teléfono, el trabajo, las redes sociales, las preocupaciones, los placeres, las posesiones. Imagina al bebedor en la taberna, absorto por el alcohol y la compañía; a la mujer frente al espejo, embelesada por su propia imagen; al avaro, cautivado por el dinero. Todos, de alguna manera, estamos presos de algo que nos aleja de nosotros mismos.

Esta fascinación es tan poderosa que nos hace «olvidarnos de sí mismos». Vemos personas cruzar avenidas sin mirar, casi como sonámbulos, absortos en sus pensamientos o distracciones. Cualquier clarividente podría atestiguar que estas personas están, de hecho, soñando con aquello que las tiene fascinadas, incluso en pleno día. Es un sueño diurno que nos impide un verdadero despertar espiritual.

El Ego y los Mundos Internos: Tus Sueños te Siguen

Camino ascendente con cuatro etapas de conciencia: Eikasia, Pistis, Dianoia, Nous.

Cuando el cuerpo físico descansa, el Ego, esa parte de nosotros ligada a la personalidad y los deseos, se escapa. En estos mundos internos, sorprendentemente, seguimos «soñando» con lo mismo que nos fascina en la vigilia. El carpintero vuelve a su taller, el policía a su ronda, el borracho a la taberna. ¿Te imaginas? ¡Nuestros sueños nocturnos son una extensión de nuestras obsesiones diurnas!

Lo más curioso es que nadie se pregunta si está en el plano físico o astral durante el sueño. Aquellos pocos que sí lo han hecho, ¡han despertado en los mundos internos! Ahí es donde se empiezan a desvelar las maravillas de los planos superiores. La clave, entonces, radica en llevar la pregunta «¿Dónde estoy?» a nuestro día a día, de instante en instante. Si lo repetimos constantemente, eventualmente lo haremos durante el sueño, y ¡bingo! El despertar de la Conciencia será una realidad.

La Clave Maestra: Recordarse a Sí Mismo para Despertar

Para combatir la fascinación, la Gnosis nos enseña una herramienta poderosa: el auto-recordarse a sí mismo. Esto significa estar presente en cada instante, ante cada situación o persona que pueda «fascinarte» y hacerte olvidar de ti. Detente, mira a tu alrededor y pregúntate: «¿Dónde estoy? ¿En el plano físico o en el astral?».

Y aquí viene la parte divertida: da un pequeño saltito con la intención de flotar. Si flotas, ¡felicidades! Estás fuera de tu cuerpo físico. Este ejercicio, grabado en tu subconsciente a lo largo del día, te permitirá repetirlo durante el sueño y lograr un verdadero despertar de la Conciencia en los mundos internos. Quien lo logra deja de soñar y se convierte en un investigador consciente de las realidades superiores, capaz de estudiar, aprender y recordar vidas pasadas.

Paciencia y Persevancia: El Camino del Gnóstico Auténtico

El camino hacia la conciencia despierta no es para impacientes ni escépticos. Requiere fe infinita, paciencia y una tenacidad de acero. Los poderes no se regalan; se conquistan con esfuerzo, estudio profundo, meditación y sacrificio. Es un proceso lento, gradual y natural, como el crecimiento de un árbol. No esperes fuegos artificiales ni sensacionalismos, sino una transformación profunda y silenciosa que, al final, te permitirá vivir en un estado de conciencia plenamente despierta.

Los Cuatro Escalones de la Conciencia: De Eikasia a la Iluminación

La Gnosis define cuatro estados de conciencia, como escalones hacia la iluminación:

  • Eikasia: El estado más bajo, de ignorancia, crueldad y sueño profundo. Es un nivel infra-humano.
  • Pistis: El mundo de las opiniones, creencias y prejuicios. La conciencia común de la humanidad, sin percepción directa de la verdad.
  • Dianoia: Aquí empieza el análisis, el pensamiento científico y la revisión intelectual de creencias. Se estudian fenómenos y se establecen leyes.
  • Nous: La cima. Es la perfecta Conciencia despierta, el estado de Turiya. Hablamos de iluminación interior profunda, clarividencia objetiva e intuición pura. Es el mundo de los arquetipos divinos, donde el pensamiento es sintético, claro y objetivo.

Quien alcanza las alturas del pensamiento noético (Nous) despierta la conciencia totalmente. Un verdadero Turiya no sueña, es humilde, sencillo y jamás presume de sabio. No es un médium ni un pseudo-clarividente; su estado es el resultado de años de disciplina, meditación profunda y prácticas como la Magia Sexual en Matrimonio Perfecto, elevando el Kundalini.

Individuo saltando con ojos abiertos en entorno surrealista, simbolizando el auto-recordarse.

Despertar del Sueño: Prácticas Complementarias y Mantrams

Para aquellos que buscan ir más allá del sueño, al despertar por la mañana, es crucial realizar un ejercicio retrospectivo. Intenta recordar los lugares que visitaste, las personas que viste y las enseñanzas recibidas durante el sueño. ¡El Ego viaja, y los Maestros instruyen cuando estamos fuera del cuerpo físico!

Además, al despertar, es fundamental no moverse. Un movimiento brusco puede agitar el astral y borrar los recuerdos. Combina estos ejercicios con los Mantrams RAOM-GAOM. Cada palabra se divide en dos sílabas, acentuando la vocal «O». Estos Mantrams son como dinamita para el minero: te abrirán paso hacia las memorias de tu subconsciente y acelerarán tu proceso de despertar interior.

El camino hacia la plena conciencia es un viaje de autodescubrimiento constante. Con paciencia, tenacidad y las prácticas adecuadas, el velo de la fascinación se disolverá, y la luz de una conciencia despierta iluminará cada aspecto de tu existencia. ¡Es hora de dejar de soñar y empezar a vivir plenamente!