¿Alguna vez te has preguntado si hay algo más allá de las historias que conocemos? Prepárate para una revelación. El concepto de El Cristo Cósmico no es una novedad, ni exclusivo de una sola fe. De hecho, este principio adorable proviene de cultos antiquísimos al Dios-Fuego, simbolizado por las letras P (pira) y X (cruz), que evocan la producción del fuego sagrado. Este principio fundamental ha sido reverenciado en los Misterios de Mitra, Apolo, Afrodita, Júpiter, Vesta, Baco, Quetzalcoatl, y muchos otros.
En el corazón de todas las religiones yace una verdad universal. No existe una diferencia fundamental entre un sacerdote mahometano y uno judío, ni entre un sacerdote pagano y un cristiano legítimo. ¿Por qué? Porque la religión, en su esencia más pura, es una sola, única y absolutamente universal. Las ceremonias de un sacerdote sintoísta o de un lama mongol resuenan con las de brujos y hechiceros de África y Oceanía, todas emanando de la Gran Religión Cósmica Universal.
El Principio Crístico Universal: Más Allá de la Historia
Cada forma religiosa tiene su ciclo. Cuando se degenera, la Vida Universal, en su infinita sabiduría, crea nuevas manifestaciones. Así, el auténtico cristianismo gnóstico primitivo, ese que algunos creen innovador, ¡en realidad proviene del paganismo! Pero incluso antes, el Principio Crístico se veneró en todos los cultos como el Cristo Cósmico.
Piensa en ello: en Egipto, Cristo era Osiris, y quien lo encarnaba, un Osirificado. Hermes fue el Cristo. En México, fue Quetzalcoatl. En la India sagrada, Krishna. Y en Tierra Santa, el Gran Gnóstico Jesús, educado en Egipto, tuvo la dicha de asimilarse este principio universal, mereciendo así ser rebautizado con la Seidad del fuego y de la cruz, Khristus.
La Revelación de Jesús: Un Faro para una Nueva Era
El Nazareno Jesús, o Iesús-Zeus, es el ejemplo cúlmine del hombre moderno que encarna totalmente el Principio Crístico universal. Antes que él, muchos Maestros encarnaron este fuego sagrado. Jesús es un Dios porque encarnó por completo al Cristo Cósmico. Y sí, Hermes, Quetzalcoatl, Krishna también son Dioses, precisamente porque encarnaron esta misma fuerza. ¿No es fascinante cómo una misma esencia se manifiesta en tantas formas divinas?
Los pueblos de Grecia y Roma, sumidos en la decadencia religiosa, ya no respetaban a sus divinidades. Marte, el dios de la guerra, era satirizado en adulterio; Júpiter, el padre de los dioses, en sus seducciones. Era un caos de burlas y sarcasmos que mostraban una verdad innegable: esa forma religiosa había cumplido su ciclo. El mundo clamaba por algo nuevo, y la Religión Universal respondió. Jesús fue el iniciador de esa nueva Era, el héroe divino de un tiempo que necesitaba un renacer.
El Camino Hacia el Cristo Cósmico: Matrimonio Perfecto y Magia Sexual
El Concilio de Nicea, en el año 325, no “creó” a un nuevo héroe, como algunos materialistas sugieren. Más bien, reconoció oficialmente una doctrina y un hombre: el Cristianismo Primitivo (hoy desfigurado por la Iglesia Romana) y Jesús. La doctrina de Jesús es el Esoterismo Crístico, la Religión Solar de todas las edades. Este Gnosticismo, enseñado por Jesús, es el cristianismo primigenio de los Dioses del Alba.
Para encarnar el Cristo Cósmico, hay un camino claro: el arte de producir el Fuego, que es la Magia Sexual. Solo a través del Matrimonio Perfecto podemos generar este Fuego, desarrollarlo y, finalmente, encarnar al Cristo, transformándonos así en Dioses. El Principio Cristo es eterno, y los Maestros que lo encarnan son Budhas vivientes, con Jesús siendo el Iniciado más exaltado de la Fraternidad Universal Blanca. ¡Ahí es nada!
Desvelando la Verdad de Jesús: Los Registros Akáshicos
Mucho se ha dicho sobre el Hierofante Jesús, pero su biografía personal es un misterio para la mayoría. Las sectas cristianas a menudo lo presentan como un ser asexuado y débil, una imagen que dista mucho de la realidad. ¿La verdad? Solo con las facultades de la clarividencia objetiva podemos acceder a los Registros Akáshicos de la Naturaleza, un agente sutil que penetra y compenetra todo el espacio, registrando cada evento como en una película eterna.
Los gnósticos, en Cuerpo Astral, estudiamos estos registros y sabemos que Jesús fue un hombre completo en el sentido más profundo. Tuvo una esposa sacerdotisa, una Dama-Adepto con grandes poderes secretos, y practicó la Magia Sexual con ella dentro de una pirámide en Egipto. Así fue como recapituló iniciaciones y alcanzó la Iniciación Venusta. Los Cuatro Evangelios, lejos de ser meros relatos históricos, son textos de Alquimia y Magia Blanca, cuya clave reside en la Magia Sexual y el Matrimonio Perfecto. ¡Menuda revelación, ¿verdad?!
Cristificación: La Revolución de la Conciencia
Asimilar la Sustancia Cristo en todos nuestros vehículos internos es el objetivo, y se logra trabajando con el Fuego (INRI). Al hacerlo, uno se convierte en un Cristo. Es importante entender que Cristo no es un individuo, sino una sustancia cósmica que impregna el espacio infinito. Necesitamos formar a Cristo en nosotros, y esto es imposible sin la Serpiente Kundalini, que se desarrolla practicando la Magia Sexual. Quien forma al Cristo, se convierte en Cristo, y solo Cristo puede ascender al Padre, que es una fuerza trascendental, no una figura antropomórfica.
El Drama de la Pasión, vivido por Jesús, es un Drama Cósmico universal, anterior a este mundo, y conocido en todo el espacio infinito. Hermes, Quetzalcoatl, Krishna y otros Iniciados también lo vivieron. La síntesis de todas las religiones, escuelas y creencias es precisamente el Cristo y la Magia Sexual. El Matrimonio Perfecto es la senda que no daña a nadie y beneficia a todos, la doctrina de la Nueva Era que nos invita a fundar una civilización basada en la Sabiduría de la Serpiente. ¡Imagina un mundo así!
La Elección: Pocos Escogidos en la Senda Crística
Muchos creen que la Cristificación se alcanza con el tiempo y la evolución, pero eso es un error. La evolución y la involución son leyes mecánicas de la Naturaleza que no cristifican a nadie. Para la Cristificación se necesita la Revolución de la Conciencia, que implica tres líneas: Nacer (sexual), Morir (santidad) y Sacrificio por la humanidad (Cristo-Centrismo). El Ángel debe nacer de nuestra semilla sexual; Satán debe morir, y debemos dar la vida para que otros vivan.
Tristemente, solo un puñado de la humanidad de la Tierra logrará nacer como Ángeles, mientras que la gran mayoría será absorbida por el abismo. La creencia de que todos los seres humanos alcanzarán la liberación es falsa. La “semilla de Ángeles” en nuestras glándulas sexuales rara vez germina. El camino es difícil, la Senda del Filo de la Navaja. Afiliarse a una escuela es fácil; estudiar filosofía, hermoso y sencillo. Pero nacer como Ángel… eso es terriblemente arduo.
Cerramos este viaje afirmando que solo con el Matrimonio Perfecto logramos que esta semilla germine y nazca el fruto: el Ángel. Es lamentable que la humanidad no acepte esta verdad, prefiriendo la comodidad de creencias que prometen salvación sin esfuerzo. En la futura Quinta Ronda, quienes rechacen el Matrimonio Perfecto serán demonios, mientras que quienes lo acepten, serán Ángeles. La elección es nuestra, el camino está trazado. ¿Qué camino elegirás tú?