¿Alguna vez te has preguntado sobre el verdadero camino hacia la realización espiritual? La doctrina gnóstica nos presenta una perspectiva muy clara, y a menudo, sorprendente, sobre el celibato y la necesidad imperante de la Magia Sexual Gnóstica. Si bien algunos maestros bienintencionados, como Swami X, han sugerido que los solteros pueden unir su fuerza creadora internamente a través de la meditación, la Gnosis nos invita a reflexionar críticamente sobre esta idea.

La noción de casar el impulso femenino físico con el masculino del alma interna sin la debida encarnación del Alma es, para nosotros, un completo disparate. El ser humano actual, en su estado ordinario, aún no ha encarnado el Alma; carecemos de los cuerpos Astral, Mental y Causal, que son vehículos indispensables para tal unión. ¿Con quién, entonces, podría un célibe realizar ese matrimonio utópico? Necesitamos «nacer» en los mundos superiores, y ese nacimiento, mis queridos amigos, es un proceso intrínsecamente sexual.

Pareja meditando en la naturaleza, conectando con la fuerza creadora del alma.

El Misterio del Nacimiento Espiritual: No es Teoría

Aquí en el mundo físico, ¿cómo nace un ser humano? ¡Por el sexo! Ni una teoría, ni una buena intención, ni la meditación por sí sola puede dar origen a un nuevo ser. La Ley es la Ley, y así como es «abajo», es «arriba». Este principio hermético es fundamental para comprender el nacimiento de los cuerpos internos.

El Cuerpo Astral Crístico, el Mental y el Causal no aparecen por arte de magia (salvo, claro, por la verdadera Magia Sexual). Necesitamos «engendrar» estos vehículos internos, y la única vía para ello es la unión sexual entre esposo y esposa. Para encarnar el Alma, es imprescindible este contacto. Piensa en ello: un hombre solo o una mujer sola no pueden concebir vida. Se necesitan los dos polos, el masculino y el femenino, para crear. Esa es la chispa de la vida en todos los niveles.

Desmontando el Celibato: Un Camino Incompleto

Con todo respeto hacia aquellos que eligen el celibato por diversas razones, desde la perspectiva gnóstica, este es un camino absolutamente falso para la realización espiritual profunda y la encarnación del Alma. Ningún célibe puede, en verdad, casar su impulso físico con el alma interna porque no ha desarrollado los vehículos necesarios para que el Alma «more» en ellos. Para eso, es indispensable el Matrimonio Perfecto y la alquimia sexual que solo allí se gesta.

Después de nacer, cada vehículo interno requiere su alimentación especial, basada en los hidrógenos que se fabrican en nuestro organismo físico. El Cuerpo Físico con hidrógeno 48, el Astral con hidrógeno 24, el Mental con hidrógeno 12, y el Causal con hidrógeno 6. Estas sustancias son vitales para el desarrollo y fortalecimiento de esos cuerpos. Pero, primero, ¡hay que engendrarlos!

Símbolo del Kundalini ascendiendo por la columna vertebral.

Más Allá de Grados y Teorías: El Kundalini

Nos hemos encontrado con muchos «buscadores» que, con las mejores intenciones, transitan de escuela en escuela, de teoría en teoría. Swami X, un buen monje, creyó haberse realizado, pero en los mundos superiores se le mostró su error: aún no había engendrado sus Cuerpos Crísticos. ¿La solución? ¡Un problema sexual, claro! Solo con la Magia Sexual se engendran estos maravillosos cuerpos internos.

A nuestros críticos: no desmerecemos los ejercicios o enseñanzas de otras escuelas, muchas de ellas son maravillosas y útiles. Sin embargo, ninguna teoría puede engendrar los cuerpos internos. En los mundos superiores, a los Maestros de la Logia Blanca no les interesan los grados o jerarquías del mundo físico. Su único interés es el Kundalini. Si la serpiente no ha ascendido, el candidato es, para ellos, un profano, sin importar su posición o la venerabilidad de su logia. El Kundalini, esa energía sexual creadora, es la clave.

Es doloroso ver a hermanos sinceros mariposeando entre organizaciones, buscando la liberación final sin la herramienta fundamental. Sabemos, por experiencia propia, que necesitan despertar el fuego sagrado y engendrar sus vehículos internos a través de la Magia Sexual Gnóstica para encarnar el Alma. El celibato es un camino que, tristemente, a menudo conduce al abismo.

Solo aquellos que se elevan al estado de Superhombre, a través del trabajo consciente con la fuerza sexual, pueden llegar a disfrutar del amor en su expresión más pura y completa. Así que, si buscas una realización profunda y genuina, el camino no es el celibato, sino la unión perfecta y la Magia Sexual Gnóstica. Es un viaje de héroes, ¿estás listo para emprenderlo?