¡Qué alegría veros hoy, estimados buscadores de la verdad! Después de vuestra experiencia en el Congreso Gnóstico Internacional en El Salvador, es un placer enorme continuar estas pláticas aquí en México. Deseo de corazón que saquéis el mayor provecho de esta noche, pues nos sumergiremos en un tema fascinante y, a menudo, poco comprendido: las profundas criptas subterráneas de la antigüedad.
El Legado de las Antiguas Criptas Subterráneas
Imagina por un momento la Caldea antigua o el misterioso Egipto. Allí existieron catacumbas maravillosas, recintos donde se cultivaron los Misterios más sagrados. ¿Quién no ha oído hablar de las criptas subterráneas de Tebas y Menfis? ¡Inolvidables! Desde el lado occidental del Nilo, largos pasadizos se extendían hasta el desierto de Libia, laberintos de conocimiento donde se desentrañaba el «Kuklos Anankes», el «Ciclo Inevitable» o «Círculo de la Necesidad».
Al hablar de esto, me viene a la memoria el Templo de las Serpientes en San Juan de Teotihuacán, aquí en México. Un esoterista genuino puede ver allí, esculpidas en roca, la serpiente cascabel y, lo más asombroso, el caracol junto a ella. Caracoles variados, a lado y lado de la Sierpe Divina, resplandecen hermosamente. No cabe duda de que, en las galerías ancestrales de Caldea, Tebas y Menfis, se cultivaba la Sabiduría de la Serpiente.
La Sabiduría de la Serpiente y el Ciclo Inevitable
La íntima relación entre la Serpiente y el Caracol es notoria. La Serpiente es el Poder Sexual Trascendente, esa fuerza maravillosa que nos trae a la existencia, la chispa que origina toda vida. Cualquier esoterista sabe que este Poder Serpentino Sexual, presente en todo el Universo, ejerce poder sobre los Tatwas y los Elementales de la Naturaleza. Este poder ígneo universal origina creaciones infinitas; Devi Kundalini, por ejemplo, crea nuestros cuerpos mental, astral, etérico y físico.
Ahora bien, Maha Kundalini, la Madre Cósmica o Madre Naturaleza, ha creado el Universo entero basándose en la línea espiraloide, tan vívidamente alegorizada por el Caracol. Todo progreso interior, cada desarrollo íntimo, se fundamenta en la Espiral de la Vida. Cada uno de nosotros es, en cierto modo, un caracol en el seno del Padre. A cada Alma se le asignan 108 existencias para su Auto-Realización, procesándose en espiras, unas más elevadas, otras más bajas. ¡Ahí está el Caracol!
Profundicemos en el «Kuklos Anankes», el «Ciclo Inevitable» o «Círculo de la Necesidad». Es fascinante que un tema tan profundo solo se estudiara en esas cámaras ocultas. Esta es la misma doctrina de la Trasmigración de las Almas que enseñó el Avatara Krishna en el Indostán. El Kuklos Anankes egipcio era aún más específico, considerando el Rayo de Creación de cada Esencia que brota del Abismo. Los Rectores de la Naturaleza distribuyen la vida sabiamente, pues no todas las Esencias pueden pasar por el mismo elemento mineral, planta o especie animal. Es un arte de sabiduría infinita.
Desvelando a Lucifer y Judas: Más Allá del Dogma
Wotán, el Gran Iniciado, nos habló de un «agujero de sierpe» al que tuvo la dicha de penetrar, un concepto notoriamente relacionado con las criptas de misterios de Egipto y Caldea. Este «agujero de culebra» es una caverna, una cripta donde el Iniciado entra triunfalmente al convertirse él mismo en una «Sierpe». Los Druidas celtas se autodenominaban «Serpientes». El Karnak egipcio y el Carnac británico son símbolos vivientes del Monte de la Serpiente.
La Serpiente es el Poder Eléctrico Sexual, el Fuego Sagrado oculto en nuestro coxis, enrollado tres veces y media. Para transformarnos, debemos despertar ese Fuego y hacerlo subir por el Canal Medular. Luego, lo más trascendental: debemos ser «tragados por la Serpiente», como enseñaron Wotán, los Mayas y los Aztecas. Pero antes, un paso crucial: hay que «vencer al Dragón».
Aquí no hablo del monstruo interior que todos llevamos, sino de un Dragón diferente: la Reflexión del Logos en nosotros, el auténtico Diablo, el Dragón Sagrado de las Dracontías. Este Dragón Rojo, la Sombra del Logos Solar, es nuestro Entrenador Psicológico. Nos introduce en la tentación con un propósito: entrenarnos en la virtud. Sin tentación no hay virtud; la tentación es fuego, el triunfo es luz. ¡No miremos con desprecio a Tiphón Baphometo, el Diablo, pues cada cual lo lleva dentro como la Sombra de su Dios Íntimo! Es un asunto de contrastes.
En las Dracontías se veneraba al Dragón, es decir, la Sombra del Logos. Detrás de nuestro Sol visible está el Sol Central, Elión, que también tiene sus contrastes. Su sombra en nosotros es Lucifer, el Gran Entrenador Psicológico. ¡No temáis! Vuestras resistencias se deben a prejuicios y dogmas erróneos. El Diablo de las religiones ortodoxas no existe; el verdadero Lucifer está dentro de cada uno.
Esto nos lleva a Judas Iscariote. Lamentablemente, la Comunidad Gnóstica de los Satanianos fue destruida, y Judas es aún visto como un traidor. Pero Judas jamás traicionó a Jesús el Cristo; solo representó un papel vital en el Drama Cósmico, enseñado por su Maestro. Este Drama, vivido por todos los Grandes Avataras, es la clave para la Auto-Realización. Judas no quiso su papel, pero Jesús tenía todo establecido. Su «Evangelio» es la disolución del Ego. ¡Sin Judas, no es posible el Drama Cósmico! Él es el Adepto más exaltado entre los Apóstoles.
Cada uno de los doce Apóstoles tuvo su propio Evangelio: Pedro, el Hierofante del Sexo y las Llaves del Reino; Marcos, los Misterios de la Unción Gnóstica; Felipe, el Gran Iluminado del Cuerpo Astral y Jinas; Juan, la Doctrina del Verbo; Pablo, la Filosofía de los Gnósticos. ¡Es hora de eliminar la ignorancia y los viejos prejuicios religiosos y estudiar a fondo el Esoterismo Crístico!
Preguntas Frecuentes y Misterios Resueltos
P: Maestro, ¿es cierto que hay demonios que atemorizan o atormentan a las gentes en las carreteras?
R: Al negar al diablo ortodoxo, no negamos a los demonios tenebrosos del Averno o los agregados psíquicos que atormentan. Estos existen y debemos combatirlos. Hay que diferenciar entre la Sombra del Logos (Lucifer) y los demonios o ángeles caídos.
P: Querido Maestro, ¿cuál es la manera eficaz para defendernos de los diablos que nos atacan?
R: Existen conjuraciones antiquísimas como la Conjuración de los Siete de Salomón, la Conjuración de los Cuatro, y el Pentagrama. El Pentagrama con el ángulo superior hacia arriba hace huir a los tenebrosos.
P: Maestro, ¿el Quinto Ángel, que viene a dar la Sabiduría Íntima del Ser, puede liberar y dar la Gran Enseñanza sobre Judas Iscariote?
R: En la Edad Media, elementos reaccionarios dieron el nombre de Samael (mi Real Ser Interior, el Quinto de los Siete) a la Sombra del Logos. Mi misión es develar la verdad. No soy el único que conoce los Misterios del Drama Cósmico o el papel de Judas, como lo demuestra la Comunidad Gnóstica de los Iscariotes. Los pseudoesoteristas odian la doctrina de Judas porque es contra el Ego. Los Evangelios están en clave, escritos por Iniciados para Iniciados.
P: Venerable Maestro, si Judas Iscariote fue el más exaltado, ¿quién fue el traidor?
R: El verdadero traidor del Cristo está dentro de cada uno de nosotros. Son los Tres Traidores de Hiram Abiff: Judas (el Demonio del Deseo, que traiciona al Cristo Íntimo), Pilatos (el Demonio de la Mente, que se justifica), y Caifás (el Demonio de la Mala Voluntad, que no hace la voluntad del Padre). Jesús mismo tuvo que eliminar a su Judas íntimo. Debemos hacer justicia a ese Adepto que cumplió con su deber.
P: Maestro, la Biblia no menciona a los Apóstoles como usted, ni que Lucifer es la Sombra de Dios. ¿Por qué darle más crédito a sus palabras?
R: Los Cuatro Evangelios fueron escritos 400 años después de Cristo, por discípulos de los Apóstoles, y están en clave: son tratados de Alquimia y Cábala. El Gran Kabir Jesús viajó por la India, Caldea, Persia, Grecia, Egipto. Solo quienes hemos estudiado a fondo el Gnosticismo (Cainita, Sataniano, Iscariote, Naaceno, Esenio, Pedaticenio) conocemos los «Misterios de Lucifer» y el papel de Judas y los demás Apóstoles en el Drama Cósmico. La Biblia es simbólica y solo los Iniciados la comprenden. Yo soy el primero en develar estos misterios para la humanidad.
P: Maestro, ¿por qué Pedro negó tres veces al Cristo?
R: Es simbólico. Significa que el Iniciado, una y otra vez, cae en tentación en los mundos físicos o internos, sufriendo indeciblemente. Pero si persevera, si es firme, y al final logra eliminar el Ego reduciéndolo a polvareda cósmica, entonces se convierte en Maestro y alcanza la Auto-Realización Íntima.